palabras

del fundador

Palabras del fundador 

"A veces creemos que lo que hacemos

es tan sólo una gota en el mar,

pero el mar sería menos

si le faltara esa gota".

 

(Madre Teresa de Calcuta)

 

Cuando leemos estadísticas como la que acaba de publicar UNICEF * donde nos enfrentan a la realidad del mundo de hoy, somos tentados a creer que lo que hacemos no hace la diferencia.

Que diferencia puede hacer un grupo de voluntarios perdidos en medio de selvas, ya sean de árboles o cementos, tratando de dibujar una sonrisa en el rostro de algún niño que se cruce por su camino.

¿Estadísticamente? Posiblemente una gota en el mar.

 

Humanamente… sin dudas ha pintado el futuro de ese niño con colores de esperanza.

Eso es Smiles, una gota en el mar que hace la diferencia en lo más profundo del corazón de un niño, uno entre millones … un grupo de voluntarios que     se toman el tiempo para tocar vidas y hacer la diferencia.

Cargados de regalos, juguetes, medicinas y útiles escolares, llenas las manos de alegría, esperanza y nuevas oportunidades… con rostros de aceptación y amor, mirando a la gente con el deseo de hacerles el bien y de brindarles la oportunidad de comenzar de nuevo…

Porque estamos seguros que cada manualidad, cada partido de futbol

jugado, cada libro leido y cada vacuna provista… tiene un impacto mucho

mas profundo del que podemos ver.

 

Porque no son los juguetes, ni los regalos  las medicinas y la comida que aunque importantes y necesarias sabemos que lo esencial es que Jesus esta detrás de cada uno de nosotros transformando cada acto de amor  que realizamos, en un acto con sabor a eternidad.

Y cuando los juguetes se gasten, los juegos terminen y la comida se acaben… en la memoria de ese niño quedara grabada una sonrisa.

 

Y será… como una gota en el mar.

 

Gustavo Squarzon, fundador.

* UNICEF. Hay 121 millones de niños en el mundo que no tienen acceso a educación. 65 millones son niñas.

Por razones culturales, de trabajo, o de demandas sociales se pierden el derecho a tener una vida mejor por

medio de la educación y todo lo que esta ofrece.

TESTIMONIO LIZAIRA 

El sol sale sobre la selva amazónica, un nuevo día comienza en    el campamento Smiles 2013.

 

A lo lejos, oigo los cantos de los niños. Cantos que muestran su emoción de comenzar un nuevo día, que demuestran su deseo por aprender, soñar, disfrutar, recibir, pero por sobre todo dar amor. Saber que eres parte de sus aventuras y aprendizaje,    hacía que recuperaras energías y salieras de la cama con la  firme decisión de aportar un granito de arena en aquel lugar.

 

Un corazón estaría en mis manos para hacerlo sonreír, para brindarle una experiencia que marcaría su vida para siempre.

Es en ese momento en que reconoces que solo Dios puede dirigirte.

Como parte de las experiencias vividas tuve la dicha                      de colaborar en las artes manuales. No hubiera deseado estar    en otro lugar, pues en cada paso los chicos se esmeraban          por seguir las instrucciones. Solo anhelaban escuchar de         mis labios un, “bien hecho”, “buen trabajo”.

Escuchar estas palabras, hacía que brotaran de sus labios sonrisas al experimentar la satisfacción de alcanzar la meta.

Aprendían en cada actividad que es posible alcanzar lo propuesto

Una tarde mientras a la orilla del lago les leía un cuento les pregunte; “¿Cuál es el sueño más maravilloso que han tenido?”. Entonces, uno de ellos con emoción dijo; “Yo soñé que caminaba con mi mochila al campamento Smiles”.

En ese instante supe que el sueño de aquel niño se estaba haciendo realidad en aquel momento y yo era parte de eso.

 

Mi corazón se llenó de de una profunda emoción, nunca me había sentido tan bendecida en mi vida. Nunca se llega a comprender a cabalidad el alcance de la obra que realizamos    en tan solo unos días.

 

Muchos de estos niños saben lo que es vivir, soñar y amar en  siete días. Al despedirse, sus caritas se tornan tristes pues una parte de ellos no quiere irse de allí; estando en la salida cada   uno de nosotros los motivaba diciéndoles que los esperaríamos el próximo año y entonces ocurrió lo que tanto deseamos, se dibujó una sonrisa en su rostro. Sonreír,  se define

TESTIMONY  KARLA

The man that revolutionized the world of technology, Steve Jobs, once said, “The ones who are crazy enough to think they can change the world are the ones who do”. In the 8 years I have been part of Smiles Foundation, I have had the privilege to meet many “crazy people” that personify Jobs’ philosophy. Their selfless service is fueled by love, compassion, and honest desire to make a difference in the life of less privileged children. Their commitment and dedication, measured only by hugs and smiles, is rewarded by the satisfaction of knowing that a smile might not change the world, but can change a heart forever.

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