TESTIMONIO LIZAIRA 
TESTIMONIO LIZAIRA 

El sol sale sobre la selva amazónica, un nuevo día comienza en    el campamento Smiles 2013.

 

A lo lejos, oigo los cantos de los niños. Cantos que muestran su emoción de comenzar un nuevo día, que demuestran su deseo por aprender, soñar, disfrutar, recibir, pero por sobre todo dar amor. Saber que eres parte de sus aventuras y aprendizaje,    hacía que recuperaras energías y salieras de la cama con la  firme decisión de aportar un granito de arena en aquel lugar.

 

Un corazón estaría en mis manos para hacerlo sonreír, para brindarle una experiencia que marcaría su vida para siempre.

Es en ese momento en que reconoces que solo Dios puede dirigirte.

Como parte de las experiencias vividas tuve la dicha                      de colaborar en las artes manuales. No hubiera deseado estar    en otro lugar, pues en cada paso los chicos se esmeraban          por seguir las instrucciones. Solo anhelaban escuchar de         mis labios un, “bien hecho”, “buen trabajo”.

Escuchar estas palabras, hacía que brotaran de sus labios sonrisas al experimentar la satisfacción de alcanzar la meta.

Aprendían en cada actividad que es posible alcanzar lo propuesto

Una tarde mientras a la orilla del lago les leía un cuento les pregunte; “¿Cuál es el sueño más maravilloso que han tenido?”. Entonces, uno de ellos con emoción dijo; “Yo soñé que caminaba con mi mochila al campamento Smiles”.

En ese instante supe que el sueño de aquel niño se estaba haciendo realidad en aquel momento y yo era parte de eso.

 

Mi corazón se llenó de de una profunda emoción, nunca me había sentido tan bendecida en mi vida. Nunca se llega a comprender a cabalidad el alcance de la obra que realizamos    en tan solo unos días.

 

Muchos de estos niños saben lo que es vivir, soñar y amar en  siete días. Al despedirse, sus caritas se tornan tristes pues una parte de ellos no quiere irse de allí; estando en la salida cada   uno de nosotros los motivaba diciéndoles que los esperaríamos el próximo año y entonces ocurrió lo que tanto deseamos, se dibujó una sonrisa en su rostro. Sonreír,  se define

TESTIMONY  KARLA

The man that revolutionized the world of technology, Steve Jobs, once said, “The ones who are crazy enough to think they can change the world are the ones who do”. In the 8 years I have been part of Smiles Foundation, I have had the privilege to meet many “crazy people” that personify Jobs’ philosophy. Their selfless service is fueled by love, compassion, and honest desire to make a difference in the life of less privileged children. Their commitment and dedication, measured only by hugs and smiles, is rewarded by the satisfaction of knowing that a smile might not change the world, but can change a heart forever.